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Así dijo
Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de tu salvación te
ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que
restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades
Isaías 49:8
Este es el
mandato de Dios para todos sus ministros, restaurar la tierra. Cuando
hablamos de restauración , esto implica el volver a establecer el
reino de Dios y Su autoridad absoluta y suprema, como lo era en un
principio sobre toda la creación. Jeremías 33:7: Y
haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los
restableceré como al principio.
Para esto es necesario que se levante un pueblo alerta y dispuesto a
responder a ese llamado. La fe, el conocimiento del corazón de Dios,
el temor de Dios, la verdadera adoración, la unción profética, la
disposición para la oración y la unción de guerra son las siete
características esenciales que deben tener todos aquellos que han
respondido al llamado de la restauración.
En la Biblia
el ejemplo perfecto de un hombre con estas cualidades lo es David.
Entendió que para realizar el plan de Dios debía conocer el corazón de
Dios y tener un corazón perfecto ante el Señor. Este corazón perfecto
no implica la falta de pecado, porque al fin y al cabo nuestra
naturaleza humana no permite la ausencia total del mismo, más bien es
alcanzar a tener un corazón lleno de los frutos del espíritu. Que más
allá del pecado busca tener una conexión directa con Dios.
Para alcanzar
la redención del pecado, es necesario que haya un derramamiento de la
unción profética sobre el pueblo. Mediante la intercesión Dios irá
revelando cada área necesitada de restauración en medio del pueblo.
Es imperante que anhelemos y busquemos una unción profética como la
que estaba sobre Elías. Esta unción que estaba sobre el profeta era
una de violencia espiritual: Desde
los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre
violencia, y los violentos lo arrebatan.
Mateo 11:12
Procura tener la unción profética de Elias sobre tu MInisterio
Elias: Tipo del Profeta (1 Reyes 18)
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Su mayor
característica... buscaba el rostro de Dios
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Obediencia al Señor, no apeló a carne ni mente, sino al Espíritu de
Dios.
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Tuvo un
profundo anhelo por edificar Casa al Señor
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Instrumento de Dios como Restaurador y Renovador de la visión de un
pueblo,
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Mostraba
el poder de Dios y Su palabra en acción.
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Enderezó
las veredas torcidas de un pueblo y los encaminó por el camino del
temor de Dios.
Porque
siervos somos; mas en nuestra servidumbre no nos ha desamparado
nuestro Dios, sino que inclinó sobre nosotros su misericordia delante
de los reyes de Persia, para que se nos diese vida para levantar la
casa de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, y darnos protección en
Judá y en Jerusalén.
Esdras 9:9
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